De la Clínica Dental en Burgos al Sáhara Occidental - Ortodoncia Ortega

De la Clínica Dental en Burgos al Sáhara Occidental

clinica dental en burgosDespués de varios artículos en el blog me gustaría presentarme y contaros mi experiencia personal como odontopediatra infantil. Soy Jesús Ortega y estudié odontología en la Universidad Rey Juan Carlos, con mención de honor en odontología infantil. Posteriormente realicé la especialidad de ortodoncia en la Universidad de Alcalá de Henares durante tres años. 

Al finalizar mi formación como ortodoncista y odontopediatra regresé a Burgos, mi ciudad natal, donde empecé trabajando en diferentes consultas, dedicado a la ortodoncia y odontología infantil. Mi carácter emprendedor me llevó a decidirme abrir mi propia clínica dental en Burgos ‘Ortodoncia Ortega’ con la tecnología más innovadora del momento en esta hermosa ciudad, más concretamente en la calle Santiago número 43.  

Pero la odontología infantil no es solo mi trabajo, sino que también es mi pasión. Esta pasión es la que me lleva, no sólo a buscar la salud bucodental de mis vecinos de Burgos, sino a viajar con la ONG a la que pertenezco Dentalcoop.  Es una asociación sin ánimo de lucro de voluntarios que trabajamos ayudando a mejorar la calidad de vida y la higiene bucodental de poblaciones y colectivos con pocos o escasos recursos. Existen varios proyectos en marcha en Guinea Ecuatorial, Camerún, Kenia, Rwanda, Sáhara, Moldavia y Barcelona.  

De la clínica dental en Burgos al Sáhara Occidental 

clinica dental en burgosMi experiencia en el Sáhara Occidental, más concretamente en Tifariti y Mehaires es y será un viaje inolvidable, algo que marca para toda la vida. 

El viaje comenzó ya de forma intensa y caótica en Barajas. Miles de maletas y cajas con todo el material donado por pacientes, Cofares (distribuidora farmacéutica) y la propia clínica dental de Ortodoncia Ortega. Si en Madrid me pareció complicado, en Argelia fue ya toda una odisea. Las autoridades (como en toda África, cuanto más lejos mejor) me pusieron toda clase de trabas e impedimentos. Como si de una película se tratase, con un incentivo económico todo se soluciona. 

Una vez en la ciudad de Rabouni (Argelia), emprendí un viaje de un día y medio en jeep por el desierto hasta llegar a nuestro destino. A pesar de que llegamos pasada la medianoche, llegué con ganas de trabajar. La gente de la zona llevaba días esperando la llegada de Dentalcoop para poder recibir tratamiento odontológico. Cargado de cepillos y pastas de dientes para todos, todo esfuerzo valió la pena. Una inmensa cola de niños y adultos aguardaban. Fue impactante, la primera toma de contacto con otra realidad totalmente diferente. 

A la mañana siguiente, empecé a trabajar para poder aprovechar la luz del sol, ya que carecíamos de luz corriente y lo bueno empezó. 

Los propios saharauis eran mis auxiliares, traductores y compañeros. Todos echaban una mano para poder atender a la mayor cantidad de niños posibles. En un gabinete dental improvisado:  una camilla de matrona para atender a mis nuevos pacientes, una botella de plástico como escupidera y mis herramientas básicas.  Nada de sistemas sofisticados de aspiración como en la clínica dental de Burgos. Las jornadas de trabajo eran exhaustas. Dormía en un cuarto habilitado en un viejo cuartel militar español (de cuando es Sahara era provincia española) en un saco de dormir. Esa misma habitación me servía de cocina, salón; además de dormitorio. 

La alegría del pueblo saharaui

En un país sin reconocer por gran parte del mundo, sin medios y apenas futuro, me sorprendí con su gente, su alegría y vitalidad ¡simplemente geniales! Siempre con una sonrisa en la boca pese a no tener casa, vagando por el desierto con sus cuatro cabras raquíticas, sin zapatos, comida o agua potable; pero, aún así, siempre alegres. 

Hablar de mi viaje, es también hablad de la situación de desamparo y futuro del pueblo saharaui, pueblo al que los españoles dejamos a su suerte hace años… El Sáhara Occidental es uno de los rincones del planeta con menos futuro, recursos, plagado de minas antipersona, donde matan a cientos de ciudadanos…. Todos los cooperantes conocidos afirman que hay un antes y después de visitar el Sahara y es totalmente cierto, ¡pues volveré! 

Por último y para concluir, me gustaría animar a todo aquel que se sienta con ganas de cambiar el mundo, que se sume a este tipo de proyectos tan fascinantes independientemente de su profesión o edad.

About the Author

Jesús Ortega Jesús Ortega
Soy Jesús Ortega ODONTOPEDIATRA es decir, experto en odontología infantil porque me apasionan los niños y consigo que a ellos también les guste ir al dentista. Además, soy ORTODONCISTA, experto en apnea del sueño y en las técnicas más actuales como la ortodoncia invisible.

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